Es triste ver como la iglesia evangélica de estos últimos años y décadas se está volviendo al mundo y llevando a los hermanos a la carne.
Porque carne no es apenas saciar los apetitos sexuales y cualquier otra bajesa de nuestra naturaleza caída. Carne es intentar vivir al margen de la dirección del Espíritu Santo. Carne es intentar agrdar y servir a Dios en base a nuestro propio esfuerzo.
Y uno de los paladines a favor de la carnalidad es el lamentablemente muy famoso y muy seguido Rick Warren. Éste enseña que para agradar y servir a Dios, podemos y debemos hacerlo en base a nuestros talentos naturales, nuestros conocimientos y experiencias personales, nuestro carácter; y tantos otros aspectos que Dios (y Pablo) concideran basura. Incluso cuando RW se refiere a los dones espirituales, él enseña que nosotros debemos utilizarlos para servir y agradar a Dios.
Pero no es así. Es el Espíritu en nosotros que podrá llevarnos a agradar y servir a Dios. Esto, siempre y cuando le seamos sencibles y nos sometamos a su control. Entonces él será quien se valga de nuestros dones; e incluso serácapaz - el Espíritu Santo - se sacar algo bueno de nuestros talentos etc. etc.
Pero la doctrina de RW - que se expande rápidamente - es una variante del humanismo. Lo que enseña es que aún nuestro lado humano tiene algo bueno para ayudar a Dios.
Por otro lado, hay una fuerte tendencia a valerse de los medios tecnológicos. Ya no se basa nuestra confianza en la obra del Espíritu Santo. Ahora tendremos éxito - se dice - si una campaña evangelística fue diseñada en base a todos los principios mundanos de comunicación, mercadeo y publicidad.
Esto sumado a la confianza que se le tiene a los medios electrónicos. Ya un predicador no es capaz de dirigirse a una veintena de hermanos si no tiene un micrófono que aumente su voz. Ya no se sabe alabar a Dios si no es con un equipo de música que llene el lugar y nos aturda.
Pero peor es cuando en los medios audiovisuales quien predica no es una persona real, sino una señal electromagnética grabada. Y cuando esta imagen y sonido nos pide a orar "junto a él"; él seguramente estará en su casa haciendo quién sabe qué y ajeno completamente a esas personas que "están orando con él"
El hecho es que ni la tecnología del mundo, ni el esfuerzo de nuestra carne podrá nunca servir ni agradar a Dios.
May 18
3:43 PM